¿Sabías que, como empresario o autónomo, puedes reducir tu carga tributaria mediante la inversión en proyectos culturales?
Se trata de un mecanismo fiscal muy interesante, porque:
- Es 100 % legal (está respaldado por la Ley del Impuesto sobre Sociedades y la Agencia Tributaria).
- Generas un 120 % de ahorro fiscal sobre tu inversión.
Pero ojo porque no cualquier proyecto sirve…
Para beneficiarte de este mecanismo y conseguir el máximo rendimiento posible, tienes que escoger un proyecto cultural que sea compatible contigo.
Que tengáis un buen encaje fiscal y financiero.
Ahí es donde entramos nosotros.
Nuestra firma legal, Proincentiva, se especializa en la estructuración de deducciones fiscales culturales.
Y una parte de nuestra labor consiste en seleccionar la producción cultural idónea para cada empresa/autónomo, para que ambas partes consigan el máximo beneficio.
Así conseguimos que:
- El productor cultural obtenga la mayor financiación posible (hasta el 13 % de los costes de producción de su proyecto, en la mayoría de los casos).
- El financiador maximice su ahorro fiscal.
¿Quieres saber cómo llevamos a cabo este análisis y qué factores tenemos en cuenta?
Sigue leyendo, que te lo explicamos.
Cómo analizamos la compatibilidad entre el proyecto fiscal y el financiador: criterios fiscales + legales
Dentro de nuestra base de datos de clientes contamos con muchísimos productores culturales interesados en ceder sus deducciones fiscales.
Esto nos permite encontrar el proyecto cultural más compatible contigo.
Y de cara a estudiar esta compatibilidad, analizamos:
- Que el proyecto cumpla los requisitos para generar las deducciones previstas en la ley.
- Que exista un buen encaje fiscal entre el volumen de deducciones que ha generado el proyecto cultural y la capacidad de inversión del financiador (de cara a maximizar la rentabilidad para ambas partes).
Lo vemos en profundidad.
#1. Idoneidad desde la perspectiva del proyecto cultural
Cuando valoramos la idoneidad de un proyecto cultural, tenemos en cuenta 3 aspectos.
A. Proyecto cultural elegible
En primer lugar, comprobamos que el proyecto cumpla los requisitos para acceder a los incentivos fiscales previstos en la ley del Impuesto sobre Sociedades (LIS).
Para empezar, debe tratarse de:
- Una producción audiovisual española (art. 36.1 de la LIS).
- Un espectáculo en vivo de música, lírica, danza, teatro o circo (art. 36.3 de la LIS).
Además, en el caso de los espectáculos en vivo, debe ser un evento identificable: una producción concreta con fechas, cartelería, material promocional, etc.
B. Requisitos legales a nivel de la empresa cultural
No todas las empresas que participan en un proyecto cultural pueden acogerse a las deducciones previstas en la LIS.
Estos incentivos se dirigen exclusivamente a la persona física o jurídica que ejerce como productor cultural. Es decir, que:
- Asume el riesgo operativo del proyecto.
- Soporta los costes directos de producción.
- Cumple los requisitos para obtener el certificado del INAEM (para espectáculos en vivo) o del ICAA (para producciones audiovisuales).
Si quieres profundizar en este tema, aquí te explicamos las diferencias entre productor, promotor y exhibidor cultural, tres conceptos que suelen generar bastante confusión.
C. Costes bien justificados y estructurados
Lo siguiente que analizamos son los propios costes del proyecto cultural, para determinar:
- Qué parte de esos costes generan derecho a deducción.
- Si todos esos gastos están respaldados con documentación (mediante facturas y/o contratos a nombre de la empresa productora, justificantes de transferencias…).
Este análisis tiene dos objetivos.
Por un lado, ayudamos al productor para que aproveche al máximo los incentivos fiscales que le ofrece la ley (y que así genere la mayor deducción fiscal posible).
Y por otro, nos aseguramos de que todos los costes del proyecto estén bien justificados para evitar problemas con Hacienda más adelante.
#2. Idoneidad desde la perspectiva del empresario/autónomo financiador
Pasamos ahora al otro lado: la idoneidad del financiador.
Si eres un empresario o autónomo interesado en invertir en cultura, estudiaremos:
- Tu situación financiera: para estructurar la operación de manera que obtengas el máximo ahorro posible.
- El perfil de tu negocio: y así determinar qué tipo de proyecto cultural puede encajar mejor contigo y tu imagen corporativa.
Te lo explicamos en detalle.
A. Capacidad para absorber la deducción
En primer lugar, verificamos que dispones de suficiente cuota íntegra en el Impuesto sobre Sociedades o en el IRPF para poder aprovechar este mecanismo.
O dicho de una forma más sencilla:
Analizamos cuánto Impuesto de Sociedades/IRPF tendrás que pagar este año y comprobamos que realmente podrás aplicarte el ahorro fiscal que obtendrás con la operación.
Nuestro trabajo como firma legal es garantizar que esta inversión te resultará rentable.
Y esto enlaza directamente con el siguiente punto…
B. Inversión óptima
A partir del análisis de tu situación fiscal, calculamos qué importe te interesa invertir exactamente.
Esto es importante, porque la deducción no puede superar el 50 % de tu cuota íntegra en el IS/IRPF.
Te lo explicamos con un ejemplo.
Imagina que este año tu cuota íntegra asciende a 120.000 €. Por lo tanto, la deducción máxima que podrás aplicarte será de 60.000 €.
Teniendo eso en cuenta, para obtener el máximo ahorro fiscal posible deberías invertir 50.000 € en un proyecto cultural.
¿Por qué 50.000 €?
Porque como te dijimos antes, la ley te permite aplicarte una deducción equivalente al 120 % de la inversión que has realizado.
Hacemos el cálculo y nos sale que:
50.000 € × 120 % = 60.000 €.
O lo que es lo mismo:
Si inviertes 50.000 € en un proyecto cultural, obtendrás un ahorro fiscal de 60.000 € (que es justo el 50 % de tu cuota íntegra).
Por lo tanto, cuando busquemos un proyecto cultural dentro de nuestra base de datos, seleccionaremos uno que te permita invertir esos 50.000 €.
“¿Y si no dispongo de suficiente liquidez para realizar la inversión?“.
No pasa nada.
En estos casos, podemos ayudarte a obtener financiación bancaria a un tipo de interés muy bajo, y que así puedas generar ahorro fiscal igualmente.
Además, estructuramos la operación de manera que, incluso contando con los intereses de la financiación bancaria, la operación te siga saliendo rentable.
>> ¿QUIERES CONOCER LA RENTABILIDAD REAL QUE PODRÍAS OBTENER? UTILIZA NUESTRA CALCULADORA DE AHORRO FISCAL
Sabemos que la mejor forma de entender el ahorro fiscal que puedes conseguir invirtiendo en cultura es verlo con cifras.
Por eso mismo hemos creado una calculadora de ahorro fiscal para autónomos y empresarios.
Solo tienes que indicar tu perfil (empresa o autónomo), tus beneficios esperados o tu cuota íntegra y el tipo impositivo que te corresponde.
A partir de esos datos, nuestra calculadora te dirá:
- Tu aportación óptima.
- El ahorro fiscal exacto que podrías obtener.
Así puedes comprobar hasta qué punto te saldría rentable invertir en un proyecto cultural.
>> ENTRA AQUÍ PARA UTILIZAR NUESTRA CALCULADORA DE AHORRO FISCAL
C. Encaje reputacional y cultural
Nuestra prioridad como firma legal es que obtengas el máximo ahorro fiscal posible con la operación. Por eso analizamos muy a fondo la compatibilidad entre el proyecto cultural y tu situación fiscal.
Pero además, también valoramos su encaje contigo a nivel de Responsabilidad Social Corporativa (RSC).
En este sentido, buscamos proyectos culturales en los que tu inversión tenga un impacto real: que tu aportación sirva para fomentar el desarrollo del tejido cultural español.
Y al mismo tiempo, también tenemos en cuenta que sea un proyecto alineado con tus valores.
De esta forma optimizas tu fiscalidad y, al mismo tiempo, te posicionas como una empresa o profesional comprometido con la cultura.
Ya tenemos el proyecto cultural perfecto para ti; ahora, ¿cómo llevamos a cabo la operación con las máximas garantías legales?
Una vez hemos conectado al productor cultural con el financiador, llega el momento de estructurar y ejecutar la operación.
Y este es un paso muy delicado (no es tan simple como firmar un contrato y hacer un poco de papeleo).
Hacen falta conocimientos financieros, fiscales y jurídicos profundos para que todo el proceso se lleve a cabo con las máximas garantías legales.
Por eso en Proincentiva nos ocupamos de todo:
- Determinamos qué método usaremos para articular la cesión de deducciones fiscales (mediante un contrato de financiación o una AIE), según cuál ofrezca más ventajas en cada caso.
- Redactamos el acuerdo y fijamos condiciones que protejan tanto al productor como al financiador.
- Preparamos la documentación necesaria para justificar toda la operación, siguiendo las directrices de la Agencia Tributaria.
- Controlamos los tiempos para que todos los trámites se ejecuten en plazo y forma.
Y una vez se ha ejecutado la cesión/adquisición de las deducciones fiscales, seguimos contigo.
Te asesoramos sobre cómo declarar esta operación en tu próxima declaración de impuestos (y nos coordinamos con tu gestoría habitual para que no tengas que preocuparte por nada).
Revisamos cada detalle para que toda la operación quede blindada a ojos de la ley.
¿Quieres apoyar al sector cultural y obtener un ahorro fiscal del 120 % sobre tu inversión?
La cesión/adquisición de deducciones fiscales culturales es un mecanismo muy potente para empresas y autónomos que quieren reducir su carga fiscal y, al mismo tiempo, apoyar al sector cultural.
Pero como has visto, también se trata de un mecanismo complejo de aplicar.
Para generar el máximo ahorro fiscal posible necesitas:
- Calcular la inversión óptima en función de tu cuota íntegra.
- Encontrar un proyecto cultural que haya generado deducciones y que encaje contigo a nivel fiscal.
- Verificar que la empresa cultural cumple todos los requisitos exigidos por la normativa y que sus costes están correctamente justificados y documentados.
- Estructurar toda la operación con las máximas garantías legales y blindarla ante posibles inspecciones.
- Reflejar correctamente la operación en tu declaración de impuestos.
De ahí el nacimiento de Proincentiva.
Proincentiva es una filial de Vegas Legal, un despacho de abogados con dilatada experiencia en derecho fiscal.
Cuando trabajas con nosotros, sabes que quienes van a estudiar tu caso son auténticos expertos. Profesionales con un conocimiento profundo de la normativa y de este mecanismo fiscal, que saben cómo ayudarte a obtener el máximo ahorro fiscal posible.
De hecho, a fecha de este artículo hemos ayudado a más de 500 empresarios y autónomos a optimizar su fiscalidad, y a más de 600 productores culturales a convertir los gastos de sus proyectos en liquidez.
Esa labor es el motivo por el que el Ministerio de Cultura nos otorgó el Sello de Cultura y Mecenazgo.
¿Lo mejor?
Como empresario/autónomo, nuestro servicio es completamente gratuito para ti.
Nuestros honorarios son un porcentaje de la financiación que ayudamos al productor cultural a obtener.
Así que el riesgo que corres es cero.
Si quieres que estudiemos tu caso y te expliquemos cómo podemos ayudarte a obtener un ahorro fiscal del 120 % sobre tu inversión, entra aquí y reserva una llamada gratuita con un miembro de nuestro equipo.
O si te ha quedado alguna duda, puedes contactarnos a través de este formulario.
