[Guía de planificación fiscal] Qué es y cómo puede ayudarte a pagar menos impuestos

Llega el momento de declarar impuestos… y solo de pensarlo, tiemblas.

El año pasado tu empresa generó unos beneficios muy altos, y sabes que en esta declaración te va a tocar pagar bastante.

Pero ¿y si hubiera una manera de…?

  • Reducir tu carga fiscal y pagar menos impuestos.
  • Y además cumpliendo a rajatabla con la ley (sin entrar en prácticas que puedan conllevar una sanción).

Ahí es donde entra la planificación fiscal.

Si no sabes cómo funciona esta estrategia, sigue leyendo, porque aquí vamos a explicarte:

  • Qué es la planificación fiscal exactamente.
  • Sus ventajas para un autónomo o empresa.
  • Cómo llevarla a cabo para reducir tu carga tributaria.

Pero lo mejor es que empecemos por el principio.

¿Qué es la planificación fiscal y por qué es importante?

Vamos con una definición:

La planificación fiscal (también llamada “optimización fiscal”) es el proceso por el que tomamos decisiones estratégicas para pagar menos impuestos, aprovechando las diferentes opciones que nos ofrece la ley.

Este último punto es clave.

Y es que hay personas que confunden planificación fiscal con evadir impuestos. Pero es justo lo contrario.

El objetivo de la optimización fiscal es identificar los mecanismos que nos ofrece la propia ley para reducir impuestos innecesarios (nunca para saltárnosla). 

Este proceso se puede llevar a cabo:

  • A nivel personal: por ejemplo, una persona que busca la manera de reducir todo lo posible su carga de impuestos al rescatar su plan de pensiones, o al comprar una vivienda.
  • A nivel profesional: un autónomo o empresa que aplica estrategias para pagar menos impuestos (IRPF, Impuesto de Sociedades, IAE, etc.).

A lo largo del post nos centraremos en el segundo perfil.

Ventajas de la planeación tributaria de una empresa o profesional

El principal beneficio de la optimización fiscal es que maximizas tus ganancias.

Al pagar menos IRPF (si eres autónomo) o Impuesto de Sociedades (en el caso de una empresa) generas más beneficios, que luego podrás reinvertir en tu negocio para hacerlo crecer.

Pero este proceso también te ofrece otras ventajas:

  • Más seguridad frente a las sanciones: las leyes fiscales se actualizan continuamente. Y si no estás al día de estos cambios, corres el riesgo de cometer un error al declarar tus impuestos e incurrir en una falta. Una buena planificación tributaria implica cumplir con toda la normativa vigente, lo que te blinda ante las sanciones.
  • Sabes con antelación cuántos impuestos tienes que pagar: y de esta forma podrás hacer mejores previsiones financieras. Por ejemplo, sabrás cuánto dinero tienes que apartar exactamente para hacer frente al próximo pago de impuestos (y no tendrás que solicitar préstamos ni moratorias, con los intereses que eso conlleva).
  • Puedes tomar mejores decisiones económico-financieras: como sabes de antemano cuánta liquidez te quedará tras ponerte al día con los impuestos, puedes planificar mejor tus futuras inversiones. Por ejemplo, sabes cuánto puedes gastar en nuevo equipamiento para tu empresa, ampliar tu plantilla, etc. 

Ahora bien, ¿cómo se lleva todo esto a la práctica? 

Eso es lo siguiente que vamos a ver.

Cómo realizar la planificación de impuestos de tu empresa paso a paso

El proceso para reducir tu carga fiscal es complejo, y requiere:

  • Hacer un análisis exhaustivo de la situación económica y financiera de tu negocio.
  • Estudiar la ley e identificar las oportunidades de deducción que nos ofrece.

Lo desarrollamos punto por punto.

1. Situación de la empresa: radiografía del negocio y actividad económica

El primer paso será realizar un análisis completo de la situación actual de tu negocio, para conocer:

  • Tu situación económico-financiera: esto incluye los activos y pasivos de los que dispones (tu balance de situación), tu cuenta de pérdidas y ganancias y tus previsiones de gastos e ingresos. 
  • La estructura y volumen de tu negocio: aquí entran en juego factores como el número de empleados que tienes en plantilla, si estás dado de alta como autónomo o si tienes una sociedad mercantil…
  • Qué tipo de impuestos te corresponde pagar: en función de tu actividad, del tipo de negocio que dirijas, etc.

Esta información no solo te permitirá calcular cuántos impuestos tienes que pagar. También te servirá para saber a qué tipo de deducciones tienes derecho. 

Por ejemplo, hay sectores profesionales que disfrutan de incentivos fiscales concretos (como ocurre con la industria cultural).

Más adelante profundizaremos en este tema.

2. Estudiar la normativa fiscal 

A la hora de hacer una correcta planificación tributaria, es fundamental conocer a fondo la ley.

Recuerda que lo que buscamos son oportunidades que nos ofrece la normativa para reducir nuestra carga de impuestos. Por eso debemos estudiarla en detalle.

Eso también incluye estar atentos a los cambios que se van realizando en la normativa. De esta forma estaremos al día si surgen nuevas oportunidades que podamos aprovechar.

3. Detectar las oportunidades que nos ofrece la ley

El análisis anterior nos permitirá identificar oportunidades para reducir nuestra carga fiscal, siempre dentro de los marcos legales.

Por ejemplo, existen incentivos por:

  • Inversiones en I+D+i: la ley del Impuesto de Sociedades contempla incentivos para aquellas empresas que inviertan en avances a nivel científico y tecnológico.
  • Creación de empleo: por ejemplo, contratar a una persona con discapacidad te permite deducirte una parte de tu Impuesto de Sociedades.
  • Pertenecer a un determinado sector: como te decíamos antes, las empresas del sector cultural tienen derecho a deducirse el 20 % de los gastos de producción de un espectáculo o evento. Y además, desde el 1 de enero de 2021 la ley permite a estas empresas comercializar estas deducciones.
  • Inversión en cultura: los autónomos y empresas que inviertan en proyectos culturales de artes escénicas, música en vivo o producciones audiovisuales, podrán desgravarse el importe invertido más un 20 % extra.

Pero no basta solo con conocer los mecanismos que nos ofrece la ley.

Además, debemos identificar cuáles nos interesan más y cómo aprovecharlos para reducir todo lo posible el monto de impuestos que debemos pagar.

Sobre esto te hablamos más en detalle ahora.

Si existen tantas opciones para pagar menos impuestos, ¿por qué mi gestor nunca me ha hablado de ellas?

Porque la principal función de un gestor es asegurarse de que tu empresa cumple con todas sus obligaciones fiscales. 

Ahora bien, el asesoramiento y planificación fiscal exigen un examen profundo de las oportunidades que te ofrece la ley para reducir tu carga de impuestos, teniendo en cuenta la situación de cada empresa, sus objetivos y sus recursos. 

Por eso es un servicio que suelen ofrecer empresas especializadas, como la nuestra.

En Proincentiva trabajamos con:

  • Promotores/productores culturales: que quieran monetizar sus gastos de producción y recuperar en torno al 12 % de sus costes.
  • Autónomos/empresas: que quieran reducir su carga tributaria invirtiendo en proyectos culturales (y obteniendo una rentabilidad de hasta el 20 % sobre su inversión en concepto de ahorro fiscal).

Te lo explicamos con un ejemplo.

Imagina a un promotor cultural que acaba de organizar un evento.

Sus gastos de producción ascienden a 100.000 €, de los cuales tiene derecho a deducirse el 20%. Además, la ley también le permite “vender” esos gastos deducibles o dicho de otra forma ceder su deducción fiscal.

Así que decide comercializar una parte de esos gastos deducibles, pongamos 12.000 €.

Por otro lado tenemos al dueño de una empresa que ha tenido beneficios este año, y que decide comprar los gastos de ese promotor por valor de 12.000 € a un precio de 10.000€.

De esta forma ambos salen ganando, porque:

  • El promotor recupera entre un 12%-13% de los gastos que ha generado.
  • El dueño de la empresa podrá desgravarse 12.000 € del impuesto de sociedades o del IRPF (los 10.000 € que ha invertido más un 20 % extra).

Todo ello a través de un mecanismo 100% legal, que está respaldado por la Agencia Tributaria.

Solo hay un “problema”.

Y es que aprovechar este tipo de incentivos no es sencillo, porque requiere:

  • Estudiar a fondo la ley y entender muy bien cómo funciona este mecanismo.
  • Encontrar a promotores culturales que vendan sus gastos deducibles (si eres un autónomo o empresa), o a inversores dispuestos a comprarlos (si eres un promotor).
  • Saber cómo llevar a cabo esta operación para que ambas partes consigan el máximo beneficio posible.
  • Realizar (muchos) trámites administrativos.

En Proincentiva podemos ayudarte, porque somos una firma legal especializada en este tipo de deducciones fiscales.

Eso significa que:

  • Conocemos todas las oportunidades que te ofrece la ley para reducir tu presión fiscal.
  • En nuestra cartera de clientes contamos con promotores culturales y empresarios, para que tú no tengas que ocuparte de buscarlos.
  • Nos encargamos de todo el papeleo desde el principio hasta el final. 
  • Te asesoraremos acerca de cómo declarar esta inversión (no tienes que cambiar de gestoría, ni preocuparte de nada).

Lo único que tienes que hacer es ponerte en contacto con nosotros a través de este enlace.

Tú nos cuentas tu situación, y nosotros te explicamos cómo podemos ayudarte a optimizar la planificación fiscal de tu empresa.

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