“Lo sentimos mucho, pero no podemos concederle ese préstamo”.
Es la frase más temida cuando acudes al banco a solicitar financiación.
La realidad es que sacar adelante un proyecto cultural es muy costoso: entre gastos de personal, equipamiento, promoción… el importe a asumir puede llegar a ser bastante elevado.
Por eso lo habitual es que necesites recurrir a la financiación externa.
¿Problema?
Pues que muchas veces los bancos te ponen bastantes obstáculos para concederte un crédito.
Y si te lo dan, probablemente sea con unos intereses bastante altos y unos plazos de devolución muy ajustados.
Ahí es donde entran las SGR, o Sociedades de Garantía Recíproca, de las que te vamos a hablar en este post.
Aquí te contamos:
- Qué son las SGR y cómo pueden ayudarte a financiar tu proyecto cultural.
- Las ventajas y desventajas de trabajar con una entidad de este tipo.
Y ojo porque eso no es todo…
Además, también te vamos a contar otra vía de financiación muy interesante para una empresa cultural. Una que te permitirá obtener financiación garantizada y sin pagar intereses.
Pero no nos adelantamos y empezamos por el principio…
NOTA: si eres un autónomo o pyme de cualquier otro sector y estás buscando financiación para tu empresa, lo que te explicamos al final del artículo también te interesa. 😉
¿Qué es una Sociedad de Garantía Recíproca? Cómo te ayuda una SGR a financiar tu proyecto
Es posible que tú ya sepas qué es una SGR. Pero en el caso de que no sea así, te lo explicamos brevemente.
SGR son las siglas de “Sociedad de Garantía Recíproca”.
Y con ese nombre seguramente te habrás quedado igual… pero no te preocupes porque ahora vamos a desarrollar un poco más la definición:
Las Sociedades de Garantía Recíproca son entidades sin ánimo de lucro supervisadas por el Banco de España, que ayudan a los autónomos y pymes a acceder a financiación en condiciones más favorables.
De esta definición podemos sacar un par de ideas importantes:
- Acceso a financiación: una SGR no te presta dinero, sino que actúa como intermediaria entre tu empresa y otra entidad (por ejemplo, un banco) para conseguir que te concedan un crédito.
- Sin ánimo de lucro: este tipo de entidades no te cobran por sus servicios. Pero sí hay algunos gastos que deberás afrontar al trabajar con ellas (luego te los explicamos).
Una SGR es un aval.
Mediante el respaldo de estas entidades puedes:
- Conseguir créditos a los que te resultaría más difícil acceder por tu cuenta (por no contar con las garantías suficientes).
- Obtener tipos de interés más reducidos y plazos de devolución más largos.
Pero veamos un poco más en detalle cómo funcionan.
1. ¿Qué tipo de aval te puede ofrecer una SGR?
Hay 2 tipos:
- Aval económico: el que te permite acceder a créditos con mejores condiciones de intereses, plazos, etc.
- Aval técnico: el aval técnico garantiza que tienes capacidad para cumplir con los compromisos que has adquirido con una entidad. Por ejemplo, imagina que has cerrado un acuerdo con un ayuntamiento para realizar una obra de teatro. Pero durante el espectáculo la iluminación falla y no se puede representar la obra. En este caso, el ayuntamiento podría ejecutar el aval y recibir una compensación a cambio. El aval técnico es un requisito muy común cuando trabajas con administraciones públicas.
Si tu objetivo es obtener financiación para tu proyecto cultural, el que te interesa es el económico.
Pero incluso así es importante que sepas qué tipo de respaldo pueden ofrecerte estas entidades.
2. ¿Cómo puedes solicitar los servicios de una de estas entidades?
Lo primero que debes hacer es entrar en Con Aval Sí y buscar una Sociedad de Garantía Recíproca en tu zona.
Esta web está creada por CESGAR (la entidad que representa a las diferentes SGR de España). Y a través de ella puedes averiguar cuál es la que opera en tu comunidad autónoma (porque sí, actualmente solo hay una por cada comunidad).
Esto aplica para la mayoría de las pymes… pero para las empresas culturales hay una pequeña diferencia.
Y es que en este caso tienes “CREA SGR”, una Sociedad de Garantía Recíproca que trabaja a nivel nacional y que se especializa en proyectos de los sectores:
- Cultural.
- Audiovisual.
- Deporte.
- Ocio.
En cualquier caso, una vez hayas encontrado la SGR con la que puedes trabajar, el proceso es el mismo.
- En primer lugar, tienes que especificar qué tipo de aval necesitas (técnico o económico).
- Luego la SGR hará un estudio de viabilidad para decidir si te avalan.
- Si el estudio es favorable, ya solo quedaría cerrar el acuerdo.
Y ojo que este punto es importante:
Para obtener el respaldo de una SGR, tienes que acceder a ella como socio y aportar un capital inicial determinado.
Este capital no lo recuperarás hasta que termines de pagar el crédito para el que te han avalado.
Lo que a ti te interesa si eres promotor o productor cultural y te planteas trabajar con una SGR
Ya hemos repasado las principales características de las Sociedades de Garantía Recíproca. Pero ¿son una opción realmente interesante para una empresa cultural como la tuya?
¿Cuáles son los pros y los contras?
Vamos a repasar ambos.
1. Ventajas
Como te decíamos, el principal beneficio de recurrir a una Sociedad de Garantía Recíproca es que:
- Tienes más posibilidades de que el banco o la entidad correspondiente te conceda un crédito.
- Obtienes mejores condiciones de tipos de interés y plazos.
Pero hay más.
Por ejemplo: las SGR estudian la viabilidad económica de tu proyecto y te ofrecen asesoramiento.
Y también pueden guiarte a la hora de solicitar subvenciones públicas, como las del INAEM.
Eso sí: como es lógico, no todo iba a ser positivo…
2. Desventajas
Al recurrir a los servicios de una Sociedad de Garantía Recíproca:
No es seguro que te respalden: la SGR hará un estudio de tu proyecto y comprobará si cumples con los requisitos necesarios para que te avalen.
El proceso es más largo: acceder a un crédito a través de una de estas sociedades requiere una serie de trámites burocráticos, por lo que tardas más tiempo en poder acceder a la financiación.
Hay varios costes: como te decíamos, cuando trabajas con una SGR hay una serie de gastos que debes afrontar. Por ejemplo, la entidad te cobrará un porcentaje anual sobre la cantidad que te hayan avalado. Además, también debes tener en cuenta el capital inicial que aportas para convertirte en socio de la SGR (y que no recuperarás hasta que se cancele el crédito que hayas pedido).
Esto es lo principal… pero ojo que aún tenemos un detalle más por contarte sobre este tema.
EXTRA: Necesidad de una empresa especializada para avalar adelantos de créditos fiscales
En el caso de CREA SGR, cuando buscas financiar tu proyecto mediante el adelanto de créditos fiscales, generalmente es necesario contar con una empresa especializada que pueda avalar y estructurar el adelanto de esos créditos fiscales.
Es aquí donde entran en juego empresas como Proincentiva, que nos especializamos en la gestión y monetización de deducciones fiscales culturales.
Entre tanto te ayudamos a:
- Estructurar correctamente el crédito fiscal: para que sea aceptado por la SGR.
- Asumir la burocracia necesaria: incluyendo auditorías y trámites ante el Ministerio de Cultura y la Agencia Tributaria.
- Garantizar el adelanto del crédito fiscal: facilitando así el acceso a la financiación que necesitas para tu proyecto.
Sin el apoyo de una empresa especializada, puede ser complicado que la SGR acepte avalar el adelanto de tus créditos fiscales debido a la complejidad y requisitos técnicos que esto implica.
Ahora que conoces tanto los pros como los contras de solicitar financiación a través de una Sociedad de Garantía Recíproca, tendrás que ser tú quien valore si esta opción es la adecuada para ti.
Eso sí: recuerda que hay otras maneras de financiar tu proyecto cultural más allá de los préstamos y créditos.
Y en concreto, ahora vamos a hablarte de una especialmente interesante. 😉
Otra forma de financiación para la que no necesitas aval (ni tampoco pagas intereses)
Nos referimos a la comercialización de tus deducciones fiscales.
Un mecanismo para financiar tu empresa cultural que:
- No es un préstamo: así que no tendrás que pagar intereses de ningún tipo.
- No requiere que busques un aval: evitas la necesidad de pasar por una SGR o de aportar garantías adicionales
Pero lo mejor es que empecemos por lo básico.
El artículo 36 de la Ley 27/2014, de 27 de noviembre del Impuesto sobre Sociedades establece que las empresas del sector cultural como la tuya pueden deducirse el 20 % de sus gastos de producción (gastos de carácter artístico, técnico y promocional).
Y aquí viene lo interesante…
Desde el 1 de enero de 2021, esta misma ley también te permite vender esas deducciones (en su totalidad o solo una parte) para financiarte.
¿Demasiado lioso?
Tranquilo, porque ahora vamos con un caso práctico.
Caso práctico
Supongamos que diriges una sala de baile y organizas un evento especial para Nochevieja: una maratón de varios DJs reconocidos y artistas invitados.
Para el espectáculo vas a contratar con varios DJs y un maestro de ceremonias.
Entre:
- El caché de los artistas.
- Los gastos técnicos.
- Los costes de promoción del espectáculo.
El total de los gastos de producción del evento suman 100.000 €.
De esos 100.000 €, hemos dicho que la ley te da derecho a desgravarte hasta el 20 % (es decir, 20.000 €).
Y además, tienes la opción de comercializar esas deducciones fiscales y vendérsela a un autónomo o empresa.
Mediante este mecanismo, podrías recuperar hasta el 13 % de tus gastos de producción.
Lo que significa que podrías recibir hasta 13.000 € (13% de 100.000 €).
Y si te preguntas qué gana el empresario o autónomo… la respuesta es que el autónomo o empresario obtiene el derecho a deducirse el importe que ha pagado por tus deducciones más un 20 % extra.
Lo mejor es que se trata de una vía de financiación:
- Financiación garantizada: no necesitas recibir la aprobación de ninguna entidad. Solo tienes que encontrar a un inversor que compre tu derecho a deducciones.
- 100 % legal: se trata de un mecanismo avalado por la ley y por la Agencia Tributaria.
- Sin intereses ni avales: no tendrás que pagar intereses ni buscar avales adicionales.
Y encima, libre de intereses. 😉
“Quiero comercializar mis deducciones, ¿qué tengo que hacer?”
Tan sencillo como entrar aquí y ponerte en contacto con nosotros.
En Proincentiva somos especialistas en este tipo de deducciones fiscales. Hemos ayudado a muchos profesionales (tanto promotores culturales como autónomos/empresas) a beneficiarse de este mecanismo.
Y esa misma experiencia nos permite acompañarte en todo el proceso, porque:
- Analizamos tu caso para que saques el máximo partido posible de esta deducción.
- Buscamos al autónomo o empresario que mejor encaje con tu proyecto (contamos con una amplia base de datos de clientes para que tú no tengas que preocuparte de nada).
- Realizamos todos los trámites necesarios para llevar a cabo la compraventa de tus deducciones, asumiendo la burocracia y los costes asociados.
- Avalamos y estructuramos el adelanto de tus créditos fiscales, facilitando así que puedas obtener la financiación sin complicaciones.
- A la hora de presentar tu declaración de la renta, te asesoramos sobre cómo declarar la operación (no tendrás que cambiar de gestoría ni hacer nada). Nosotros nos encargamos de todo.
En esta página tienes toda la información.
Entra y descubre cómo recuperar hasta un 13 % de tus gastos de producción.
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Por cierto.
¿Recuerdas cuando dijimos que, si eres un autónomo o empresa, este mecanismo también te interesa?Pues es que mediante la compraventa de deducciones fiscales puedes conseguir hasta un 120 % de ahorro fiscal. ¿Imposible? Lee esto. 😉
